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Reseña – ReCore

por en Septiembre 16, 2016
 

ReCore es el fruto de juntar a las mentes responsables de Mega Man y Metroid Prime, afortunadamente ReCore no desciende por le camino del último trabajo de Inafune y Comcept, aun así no está libre de inconvenientes.

En el futuro cercano la Tierra sufre una terrible epidemia y envía en avanzada a un grupo de humanos y robots a terraformar al planeta llamado “Far Eden”. Obviamente las cosas no resultan como lo planeado. Un par de siglos después, en Far Eden, Joule debe merodear los desiertos el planeta indagando la falta de terraformación, la ausencia de otros humanos, y la hostilidad de los “corebots”.

ReCore inmediatamente nos deja ver su intención de un mundo abierto, y sus mecánicas híbridas de plataforma y disparador. Durante los primeros minutos del juego, el uso del rifle es bastante simple – apuntar y disparar a cuanto robot que se mueva – incluso contamos con mira automática pero conforme avanzamos desbloqueamos nuevas modalidades de ataque del rifle, cada una ligada a un color que causa mayor daño al robot del respectivo color.

Una vez que debilitamos lo suficiente a un robot, podemos extraer su núcleo o mejor dicho pescar su núcleo, ya que la mecánica para extraerlo consiste en jalar y ceder el cable hasta que obtenemos el núcleo. También podemos optar por seguir disparando hasta que explote el robot, lo que da más recompensas que tomarse la molestia de intentar pescar al núcleo. Lo simplista del sistema de disparo, desaparecerá en el momento que estemos rodeados por robots de distintos colores, y de aquellos capaces de cambiar entre uno y otro.

Para asistirnos en nuestra aventura contamos con la ayuda de nuestros propios robots, comenzando por Mack quien puede encontrar objetos enterrados, después se unirán Seth quien pude escalar, y Duncan un robot tipo mono que puede destruir formaciones rocosas para liberar caminos y objetos. Estás son las tres personalidades principales, con una carcasa de robot estando disponible más adelante, a la que le podemos insertar el núcleo de otro robot.

En todo momento solo podemos contar con dos robots y solo uno puede estar activo, lo cual en sí no es tan malo, hasta que llegamos a una parte del mapa o un calabozo que requiere a ese robot que no traemos con nosotros, por lo que tendremos que regresar a nuestra base para seleccionar al robot indicado.

Aquí es donde el mayor problema del juego sale a relucir, los tiempos de carga. Durante las más de 20 horas que pase con el juego, es muy probable que unas tres o más horas hayan sido de estar en varias ocasiones frente a una pantalla de carga. En mi caso en Xbox One, los tiempos fueron de minuto y medio a dos minutos, ya sea al cargar el juego guardado, al ser eliminado por un enemigo, regresar a la base, entrar a un calabozo, entrar a una nueva área o usar el “viaje rápido”, curiosamente el morir tras caer de una plataforma, es cuando menos se tarda uno en reaparecer.

Y para empeorar las cosas, los robots solo pueden ser nivelados en la estación de trabajo de nuestra base, y una vez que se llenó nuestro inventario de ítems y núcleos (ambos indispensables para nivelar a los robots), tenemos que igualmente regresar a la base para que sean automáticamente añadidos a un inventario fijo.

Simplemente se vuelve frustrante tener que esperar una y otra vez para reaparecer, al punto que todas ganas de explorar el hermoso y desértico paisaje se evaporan a favor de ir en línea recta para acabar la historia. Pero sorpresa, la última fase del juego consta en ascender por los cinco niveles de una torre, y para poder acceder a cada nivel necesitamos contar con un determinado número de “núcleos prismáticos”. Mismos que se encuentran regados en el mundo abierto y son recompensa al cumplir los retos de los distintos calabozos. Lo cual nos lleva nuevamente a los largos tiempos de carga, y obviamente habrá uno que otro calabozo que tengamos que realizar más de una vez para lograr hacer los retos correctamente.

Las partes de ReCore donde coexiste el mundo abierto con las mecánicas de plataforma resultan excelentes. Joule cuenta con exoesqueleto que le permite realizar doble saltos e impulsarse hacia los lados en tierra y aire, perfecto para surcar plataformas. Tanto en el desierto como en los calabozos, se siente natural la inserción de las mecánicas de plataforma, pero una vez que llegamos a la torre parece que cambiamos totalmente de juego. Con los núcleos prismáticos siendo simplemente la excusa para llevar a uno a “explorar” el desierto y alargar el juego innecesariamente.

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Por si solos todos los escenarios de plataformas son muy buenos y están muy bien diseñados, pero fuera de aquellos situados en el mundo abierto, parece que fueron incrustados a la fuerza en el juego. Más que haber trabajado en conjunto, ReCore da la impresión de que Comcept y Armature Studios pegaron dos juegos totalmente distintos, y de ahí medio vieron como hacer que coexistieran.

Para aquellos que gozan de juegos de plataforma con tientes de rompecabezas, ReCore es una buena opción — si están dispuestos a pagar el precio de las largas pantallas de carga y la búsqueda de núcleos. Para quienes buscan aventura, exploración y acción, quedarán decepcionados.

Veredicto | 7

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