Últimas Noticias

Formas de ayudar a tu familia a comer saludable en vacaciones con Fitbit

Cuando estás de vacaciones lo último que quieres hacer es estresarte sobre algo, incluso la comida. Esto significa encontrar un punto medio entre ayudar a tu familia a comer como lo harías en casa y salir a ganar unos kilitos de más durante el viaje.

“Siempre digo que puedes controlar un 75 por ciento de lo que comes mientras viajas”, comenta Stephanie Middleberg, R.D., fundadora de Middleber Nutrition en Nueva York, autora de “El gran libro de la comida orgánica para bebés”, y madre de dos niños. Para descubrir cómo aprovechar ese otro 25% lee estos tips específicos para comer durante un viaje.

SI ESTARÁS EN CARRETERA

Deténte en un super. Cuando te ves forzado a desayunar en el camino, entra a un supermercado en lugar de comprar desayunos de comida rápida o garnachas al pie de la carretera. “Middleberg recomienda comprar yogurt griego bajo en grasa, nueces, y un plátano para tener una combinación de proteína, grasas y fibras. Mientras estás en eso, toma una bolsa de manzanas y sticks de queso de mozzarella para después” dice Tracy Morris, dietista de Fitbit y madre de tres niños.

Haz un picnic. Durante tu ruta encuentra un lugar con una buena vista, desenrrolla una sábana y comparte una comida con tu familia. Puedes llevar vegetales cortados y remojarlos en hummus o guacamole y pan integral o galletas saladas con atún o salmón. “Smothies para llevar pueden ser una buena opción también para aquellos niños a los que no les gustan los vegetales frescos”, dice Morris. “Hazlos y congélalos antes de tiempo, estarán fríos y listos para disfrutarse cuando sea el momento”.

SI ESTARÁS EN EL AIRE

Lleva botanas. Willow Jarosh, R.D.N., quien cofundó C&J Nutrition en Nueva York con su compañera que es mamá y dietista registrada Stephanie Clarke, les gusta recomendar sandwiches de mantequilla de maní y plátano, fruta cortada en tiras y mantequilla de nueces en tortillas de harina; barras de energía hechas en casa, bolsas de zanahorias bebé, apio, rebanadas de pepino; y edamames congelados, lo que ayuda a los otros vegetales a mantenerse frescos mientras se descongelan. Las botanas favoritas de Middleberg incluyen chicharos tostados, nueces y paquetes de mantequilla de nueces con fruta. “todos éstos son altos en proteína”, comenta Middleberg, “lo que te ayuda a mantener estables los niveles de azucar durante viajes largos”.

Busca un burrito. Si tienes una conexión o quieres comer algo antes de despegar, opta por un burrito. “De esta manera obtienes una comida balanceada con arroz, pollo, carne molida o frijoles; y lechuga, tomate y vegetales salteados”, comenta Jarosh.

Busca huevos. “Me gustan esos paquetes de huevo hervido, queso, fruta y galletas integrales que puedes encontrar en las tiendas dentro de los aeropuertos”, comenta Morris. “Un sandwich pueden ser una buena opción también, busca los que son de ensalada de huevo o pollo y aguacate en pan integral”.

SI ESTARÁS… EN UN CRUCERO

Come lo que quepa en un plato, pero solo uno: “Da una vuelta o dos en el buffet para ver todo lo que hay”, sugiere Jarosh. Esto es una estrategia especialmente buena con los niños, quienes tienden a comer más con los ojos que con el estómago. “Recuérdales, y a ti mismo, que el buffet estará ahí todos los días, así que podrás escoger algo diferente en tu próxima comida”. Cuando empieces a servir tu plato, llena la mitad con vegetales, después añade una porción de pescado, res o pollo del tamaño de un Smartphone, y el equivalente a un puño de pan integral, pasta o semillas.

Caprichos intencionales. Cuando sales a comer, el plato principal no es el problema. “Son los extras después o antes del plato los que rápidamente se acumulan”, advierte Middleberg. Ella recomienda escoger sólo uno o dos máximo de los siguientes extras: vino, cerveza, cocktail, pan de la canasta y postre.

SI ESTARÁS… EN UN HOTEL

“Llena la “cocina”. Llama al hotel unos días antes de tu llegada y pide al personal que remuevan todo del frigobar para eliminar tentaciones y hacer espacio para tu propia comida”, aconseja Middleberg. “Ve a comprar a un mercado local en donde será tu estancia. En tu lista de compra: una caja de cereal saludable bajo en azúcar, una caja de leche baja en grasa, frutas diferentes, una bolsa de zanahorias bebé, galletas integrales, una lata o dos de atún (asegúrate que no necesite abrelatas). Barras de granola bajo en azúcar y bolsas individuales de palomitas son buenas botanas que les gustan a los niños. Si el hotel tiene microondas, úsalo para cocinar huevos revueltos en una taza con espinacas bebé y queso rallado”, sugiere Jarosh. “Báñalo todo con una salsa.”

Aprecia la avena. ¿No hay Refri? No hay problema. “Si el hotel no tiene refrigerador o microondas, empaca bolsas individuales de avena instantánea con canela, nueces, semillas, moras secas y leche en polvo o mantequilla de maní para proteína extra y consistencia cremosa”. Dice Jarosh. “Sólo pon la mezcla en una taza y añade agua caliente de la cafetera del cuarto para un desayuno satisfactorio”.

Acompáñate de la app de Fitbit durante tus vacaciones para tener un control de lo que estás comiendo y si tienes un dispositivo de Fitbit, como Fitbit Versa, para que puedas revisar los niveles de actividad que realices mientras disfrutas del tiempo libre y lo bien que estás descansando con el registro automático del sueño.

Formas de ayudar a tu familia a comer saludable en vacaciones con Fitbit
Clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 × cuatro =

Lo más leído

Arriba